Quisiera haber encontrado algo más que hacer que mirar los espejos, porque en estos todo luce roto, desearía que la vida en esta parte fuera algo distinto a fotografías añejas o una anciana memoria de mi, en todas partes no hay más que carpetas con otro nombre, fotografías, documentos, vídeos de un tiempo lejano que no me atrevo a mirar; siempre he creído que no merezco sentir dolor, como si el poder sentir dolor no fuese una especie de castigo sino una bendición que ganan aquellos que saben normar su vida de un modo lleno de convicciones y acciones puras.

Es difícil decir más que esto sin caer.