In profundis clamo
Solía tejer y enmarañar, enmarañar y tejer, me gustaban las historias interminables, con un final ambiguo que nadie supiese distinguir; ¿Quién soy? ¿Qué soy? Nada importaba realmente salvo una idea, la idea sobre la cual se entretejía todo, la idea que trataba de enmarañar como algo indescifrable (ni si quiera para mi). Conforme crecemos la gente no se transforma, pretende que si, mas ambición por aquí, menos anhelos por acá, ¿Por qué ser mayor debe significar hacer menor aquello que vive dentro de uno?, deja de ser permitido el soñar, se hace más real aquel poema autobiográfico que aparece en este espacio como presentación, ¿Por qué un ingeniero haría versos? ¿Por qué habríamos de preocuparnos por algo distinto al poder, el estatus, la dominación y el dinero?, ¿por qué nos detendríamos a pensar en qué sentimos? (O si sentimos) ¿Sentimos? El “¿Quién soy yo?” Deja de ser real, todo se resume a un ¿Qué soy? ¿Cuánto valgo en este universo?, poder, poder. Sigo pensando que la vi...