Faint

Siempre me creí con superpoderes, lo que no sabía es que eran prestados.

La habitación roja es un corazón muerto, y ahí habito yo junto con todas las partes que alguna vez me formaron como un ser que latía al mismo ritmo que la superficie que yace contra mi oído izquierdo, ya no hay conexión, ya no hay sincronía, aveces alguien cruza la puerta sólo para derrumbar la entrada mientras todo lo que yacía dentro escapa por las ventanas, pero yo sigo ahí, aquí, parada e inerte encerrada por cuatro paredes que hace mucho dejaron de mirarme, éstas ya no sonríen, ya no se duplican ni viajan al pasado, están tan neutras y vacías como todo lo demás en mi.

Sigo sin atreverme a decir nada porque cada vez que lo intento sólo recuerdo que el mundo me arrebató la voz. He perdido la voz pero nunca obtuve mis piernas para liberarme, las agujas en cambio llenaron el aire por completo, y así, me atraviesan. ¿Cuánto más tengo que esperar para volverme espuma de mar?

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