¿En qué mundo estoy? Esa es la pregunta fundamental de las dos lunas en el cielo.

Que rápido gira el mundo y que rápido giro yo sobre mi propio eje, creyendo que me muevo hacia alguna otra parte, mirando todo a mi alrededor volverse borroso, todo sabe a vértigo.

Incluso con esas drogas legales de nombre C y L en mi organismo sigo de pronto lléndome a esos mundos que me desbaratan. A ratos sólo las lágrimas caen. No rompo a llorar, ya no puedo, otra obra más del piloto automático; "insensible" escucho, seguido de un "tu no sientes nada por nadie" o un breve " tu no tienes sentimientos", quizá no, ahora no, pero es falso, por que se que este es un estado falso. Ella dice que esto es un reflejo de mi extremo caso de depresión, que eventualmente las aspiraciones y metas volverán, que todo es consecuencia, pero yo pienso ¿entonces quien soy yo?, desde que tengo memoria no soy más que esto. Y si logro "curarme" ¿quién seré? Nunca he sido otra cosa. Y entonces incluso así, piloto en mano (o en mi torrente sanguíneo) anulando mi capacidad de dolor, incluso así a veces sólo lloro, y las lágrimas caen, en medio de una fila del banco, en un sitio verde, en un sitio gris, en medio de una risa vacía o real, con hombro o sin hombro, empiezo a sentir las lágrimas caer y todo lo bello, hermoso y frustrante me golpea; e intento calmarme, contar en exponente 2^x e imaginar posiciones binarias una y otra vez. Intento no pensar en nada, ignorar las explicaciones o mirar en la memoria.

Intento vivir solo así y seguir caminando. Y me pregunto ¿Cómo llegue a aqui?  Y me pregunto ¿Dónde estoy?

Cierro los ojos y solo veo imágenes violentas de mi contra mi.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Como lector invisible puedo decirte que cada día te cojo más cariño y aprecio a través de tus palabras, aunque yo no sea nadie.

Suu dijo...

Gracias, valoró mucho tus palabras y el cariño que le tienes a mis letras pese a no ser nadie también.