Verdades con máscara

Siempre he sido una persona de reglas y elecciones. A los 3 años decidí que quería tener un amigo imaginario así que lo inventé, pretendía verle y hablarle y jugar aunque por más que me obligue nunca fue real. Decían que los niños éramos puertas a lo sobre natural y siempre quise serlo pero no pude y eso me frustraba, me frustraban tantas cosas que mi tía solía decir que era muy pequeña para vivir así "take it easy", repetía ella siempre y así fue como aprendí mis primeras palabras en ingles incluso antes del "hello". Caminaba talón-punta,  sin codos en la mesa, sin hablar mientras pretendía leer, aprendí la vida de historietas (porque odiaba los libros), así todo los libros que me daban tenían dibujos, estaba aquel libro naranja con imágenes de como se concebía un bebé hasta el parto (aunque eran fotos y no imágenes), y el libro blanco que me enseñó a leer el reloj porque anhelaba usar uno. A las seis siempre me obligaba a pasar las páginas de aquel libro de estereogramas con la esperanza de verlos de la manera correcta y luego la debida sesión de yoga, fue así durante años. Sábados de natación y catecismo que luego se volvieron sábados de clases de inglés, domingos de iglesia y coro. Diciembre de pastorelas y preparación de villancicos y posadas. Navidad con la familia de mi madre, año nuevo con la de mi padre. De niña solía leer cuentos en el desayuno. Comidas en familia todos a la mesa, tenedor, cuchara, cuchillo, porta vasos, tapetes, etc. No tocar las paredes blancas.  Don Quijote y el molino colgando junto al reloj cucú de cada hora. Dormir antes de las 11. Nunca usar rojo con naranja.

Parece un chiste con cuanto esmero trataba de ser y hacer lo que los demás a mi alrededor hacían, aún  cuando no entendía ni tenía interés en ello como tal.

Quería no ser como ella e irme a aquel viaje, así me esforcé seis años de primaria para dejar a todos detrás de mí,  era mi único motivo, y luego una costumbre. Como ella hablaba mucho yo solo aprendí a callar. Luego todo fue solo así, nunca aceptar nada, nunca mostrar debilidad ni sentimientos, quise ser amable y pretender que todo esta bien siempre, entonces repetí y repetí "todo esta bien" hasta que la gente dejo de creer que era capaz de sentir algo.

No querer ni vivir intensamente, entablar amistad con tales y tales personas, dejar a tales y tales personas. Ser alguien asi, no juzgar, no pelear, no dejarme intimidar por los ataques de otros. Reír de mi si reían de mi. No mostrar flaqueza. Ser la persona que está siempre ahí.  Crecí y seguí siendo sólo asi, tomarle amor a algo como las matemáticas, ser del promedio arriba en todo lo que incluso no soy buena, mantenerme en forma, tener un vientre plano.

Tal vez y si, siempre elegí ser moldeada por aquello que creí era el bien y no el mal sólo que aún no sabia que vivía pensando en el bien y en el mal. En lo justo y lo injusto.

Elegí tener un grupo con que crecer desde niña y ahí estaban ellos.  Elegí entrar a grupos musicales y ahí estaba en cada cosa. Quería una mejor amiga. Quería un grupo de amigos, todo parece que fue solo una extensión de lo que aparecía en mi inconsciente, pero eso lo volvía todo vacío. Solo lo quise porque creía era lo mejor. Buscaba en alguien características buenas y a partir de ahí creaba o no un interés. Incluso mis sentimientos de empatía lucían más como una elección que como algo real.

Entonces no se que pasó. Desaparecí de todo eso. De pronto todo se volvió caos y desorden. Deje de saber donde esta el suelo. Quería todo. Creía poder tener todo sin tener que tomar responsabilidad de nada y así me perdí.

Fin, así me quedé sin nada que decir. Solo soy historias de otras personas.

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