Siempre me dejas

Al final siempre llego a la resolución que nada sería tan malo si fuese capaz de olvidarme de mis propias ideas mudas y desnudas de valor y fortaleza. Si al final lo menos que pienso es ¿que hago aquí?  ¿por que es así?  Si no un ¿por que tengo que seguir siendo yo?, quizá es uno de esos avances negativos. Aprender a  mentir sobre un control que no es real, aprender a asentir cuando quiero gritar y no gritar y guardar silencio y que los gritos no son la solución ni poner mis manos sobre una piel mía o de otros o en camino hacia alcanzar aquel muro distorsionado.

Al final 10 minutos de dolor físico a causa de ejercicio de alto impacto puede salvarme de siete cicatrices,  rodamientos bajo la cama o autolesiones mientras duermo. Pero no puedo sólo salir corriendo ahora, porque el hecho es que no hay salud sólo me escondo bajo otro muro, manía tras manía, solo se transforman igual que se transforman mis maneras de acabarme.

No estoy diciendo que sea racional ni me justifico culpando el contexto, realmente no estoy diciendo nada, ni si quiera que quiero matarme pero en cierta medida esa idea siempre me ronda y conforme pasa el tiempo mis estados de ataque son más largos, desprendidos y profundos en términos de daño y dolor. Muchos dicen que quienes dicen eso solo pretenden llamar la atención,  no es que no quiera estar viva, es que no le veo un motivo o caso a hacerlo ya, tampoco quiero matarme aunque no haya algo en el futuro que desee vivir; pero me temo a mi misma. Entre más estable parezco al exterior y mas normas sociales, morales, escolares, románticas sigo más me pierdo a mi misma y más grandes son mis explosiones, quizá por eso me culpo. Todo el mundo parece un experto en vivir menos quien soy.

Si tuviera que decir una verdad mas ahora diría que la única razón por la que consigo seguir es porque me aferro a la idea mental de que no tendré que tomar ninguna resolución porque en definitiva mi vida acabará primero, es como un simple pensamiento "igual pronto moriré". Es aterrador pero me calma, me calma de verdad.

Nota 2: Siempre me dejas, una mirada vacía, una palabra a medias, espaldas que se alejan sin memoria y una cabeza que nunca gira atrás.  Letras que se ignoran en el vacío de las barreras de un bloqueo y respuestas que nunca llegarán a nadie. Días vacíos y llenos. No más que decir, todo se siente.

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