Días de arena

Hola Skye, a veces la extraño demasiado ¿Puede sonar más ilógico que eso?, debe ser por el tiempo o porque la casa de enfrente al fin está terminada y ya no hay hombres observando detrás de mi ventana a cada instante, así he dejado de sentir que si me pongo a pensar en algo de verdad mis ideas no van a ser robadas o traslúcidas a seis metros de distancia como si fuese un fuerte espejo de ser. He dejado de saber si la extraño a ella mas que a mi estando ella o viceversa, sigue siendo el mismo efecto Skye, siempre que me voy o alguien se va termina muriendo también una parte de mi, como si me enfocara en regalarme en fragmentos cortos a quienes quiero y que al despegarse de mi limítrofe termina significando la muerte de otro de mis pedazos-sombra; tal vez por eso me cueste tanto perderles, porque de verdad estoy perdiendo parte de mi.

¿Recuerdas cuando me ocultaba en la caja de cartón gigante? En ocasiones creo que nunca salí de ahí, la casa cada vez es mas parecida a una caja de cartón gigante donde "afuera" no existe y tras las tapas todo se cierra, se oscurece y termino sintiendo que el tiempo no pasa pero sigue su rumbo, siempre sigue su rumbo y eso vuelve todo aun mas difícil. ¿Conoces el miedo Skye? El miedo es como dos manos sujetando tu cuello, te asfixia y te hace actuar impulsivamente por cólera o ira aparentemente injustificada y luego olvidar la razón, es decir, si hubo una razón: el miedo, pero el miedo no es justificable, no esta clase de miedo. ¿Y qué sucede si la vida misma es el miedo Skye? ¿Cómo se supone que separe mis capas?, entonces lo pienso bien, tal vez es como la identidad de una cebolla, la gente viene y toma mis capas, una a una, a veces eso les hace llorar tanto que solo lo dejan pero siempre vuelve alguien y sigue separando de mi las capas que quedan, se llevan consigo eso que había en mi y yo cada vez me reduzco en tamaño, en valor, en ideas y voz, hasta volverme invisible o visible. Aquella persona dice  que no es mi culpa, que yo siempre me entrego y aprecio mas de lo que parece a todos, dice que son los demás los que eligen ver el mundo con mis ojos y es solo culpa suya si eso les pierde en alguna parte.
 
Ella yo no sabe quien soy y yo no tengo si quiera derecho a lamentarlo. Skye, mis palabras son apaciguadas como llamas de dragón a punto de morir, extraño pronunciar las historias y los nombres, extraño mi voz en aquellos nombres e ideas, extraño tanto sentir que conecto hacia alguna parte. Ahora todos estos sitios no son nada diferente al mar y yo el náufrago, tan inmenso y  sin posibilidad de hallar nada o de llegar a ningún lugar.
 
Las lluvias de julio han alcanzado a agosto y han decidido ser huéspedes en este nuevo septiembre, parece que esta vez el verano quiso venir con retraso y así mantener si era posible un poco mas de calma, ahora en las noches los truenos parecen trompetas de mi propia guerra.
 
Dime ¿Cuántos años mas tendrán que pasar Skye, recordando a Octubre como un nombre y a enero como un silencio aterrador?.
 
He dejado de alzar mi mano a la luz, las líneas que se volaban entre mis dedos solían ser como un golpe de fantasía y ahora todo es muy real; si pudieses mirar todo esto ahora ¿Cubrirías tu rostro de nuevo?. Sabes, voy a mudarme, la cima de la montaña ya no es suficiente para mi, ni lo son aquellas islas, no parpadees Skye, tal vez cuando menos lo notes yo también termine siendo otro universo distante.

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