Anímico

Si vengo y sueño, como si fuera un estandarte encuentro ahí un símbolo alcanzable, como una idea yo busco llegar (aunque no sepa a donde), dentro del delirio vienen fragmentos mentira, sonrisas de papel, cuestionamientos de madera. Voy por volver no por llegar, porque el "volver" agrupa el deseo con nombre y entidad ausente.
No me hagas desear volver a un sitio que aunque viva en mi mente es imposible de alcanzar.
A oídos sordos palabras mudas.
Tomé un taxi, demasiado tarde, me lleva a un sitio que no quiero mirar, tres asientos, número 205, lejos, muy lejos, una memoria de las 5, "estaré". Y aunque mire yo se que ya no estoy mirando lo que en realidad está ahí.
No te vayas. No, no podré perdonarte.
Pero el grito esta vez tambien surgió solo en mi cabeza. Como la voz que lo deletrea todo en un instante y reduce a bullicio todo lo demás.

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