Alphabet soup

   Me gusta la palabra resiliencia, me hace pensar que sin importar qué naturalmente estamos destinados a olvidar y a superar cualquier cosa que pueda llegar a atormentarnos lo suficiente. No importa qué, entre más muertos estemos más llegará, algún día llegará.

Soy una persona demasiado dramática, y no es que quiera serlo pero así de dramático siento, reacciono al impulso, no deseo guardarme nada dentro, menos lo suficiente  para que pueda causarme alguna clase de "colapso" involuntario y que luego se vuelva a reflejar físicamente como una consecuencia psicosomática. Incluso he llegado a pensar que suelo ser textualmente (y escasas veces verbalmente) cruel. 

No es una escusa, pero es mi autodefensa, y rechazo con más fuerza  a quienes creo que empiezan a rechazarme y me importan, entonces pretendo dejarme en manos de la resiliencia, no espero olvidar a las personas, pretendo que deje de doler.

Entonces pienso: "No obligaré al cuervo a cantar", ya no (yo no).

Pero soy tan egoísta que necesito decirlo, necesito decir que quiero irme, como un "I'm erasing you".



Estoy obsesionada con leer las cosas solo una vez, al menos que duelan demasiado. Obsesionada con el significado de las palabras que no conozco y aparecen frente a mi, obsesionada con los nombres de las cosas y sin embargo entre mas "real" es algo o alguien más tiendo a perder interés. Obsesionada con los trailers del cine sensible y con aprender los pasos del olvido como receta de galletas. Obsesionada con la casualidad que me hizo entrar a aquella tienda, y mirar entre los discos nuevos para que mi vista fuera llamada por una imagen y al darle vuelta entre mis manos brillara en mi memoria un solo título "The raven that refused to sing".


The raven that refused to sing (and other stories)- Steven Wilson

Necesito gritar tan fuerte que quiero hacerlo hasta que lo haga, necesito gritar tan fuerte quien soy hasta que logre desaparecerme.

















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