Devorador de letras

¿Cuánto tiempo pasará para que nos quedemos por completo secos y sin palabras? ¿Cuánto tiempo será para convertir toda esta serie informulada de letras al vacío en algo más parecido a un silencio absoluto?, Y si la comunicación deba ahora basarse de miradas tangibles que hablan sin decir nada y sin embargo expresan más ¿No se estaría quedando algo de todo esto atrás?.

Y si nos sentimos perdidos, sin un suelo debajo de nosotros y a punto de caer por vértigo ¿no será entonces que estamos haciendo lo correcto?; o quizá no sea si no una señal para transeúntes de vida que grita "última parada antes de la realidad", lo que sería volver a la idea del conejo con camisa que siempre ve su reloj gigante.

¿Nos encontraremos? nosotros seres de palabras en un mundo nuevo donde estas no llegan ¿Es que no sería casi lo mismo a estar muerto? (o matarnos, así a lo quedo pero con punto final aún escrito).

Entonces un día despertaremos cerca de nuestro fin del mundo maya (y todo lo demás), voltearemos a la ventana de luces de ciudad ya apagadas y será un hecho que simplemente ya no hay nada más que decir, ¿No sería lo mismo que un día despertar y solo hablar Niuano viviendo aún en México?

Si nosotros nos alimentamos de letras cuando ya no existan moriremos.

¿Cuánto tiempo se tarda en caer desde una altura cómo esta qué sigue subiendo?.  Y me lanzo sin paracaídas para así no aplazar la llegada de mis pies al suelo, porque a veces cuando sueño, olvido que volar es un mito que los hombres creyeron lograr al construir el primer avión.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

Daniela, ¡AQUÍ ESTOY!
Soy yo, Andrea la chica que te acosa desde el Metroflog que por alguna razón mi ordenador ya no abre...
Quería decirte que te he echado mucho de menos (Si ya sé que no sabes mucho de mi;también que te puede parecer extraño pero como tu lo dices en tus textos me escondí un tiempo incluso de mi misma y ahí fue cuando te perdí algo la pista.
Vale, ya basta de tanto rollo, mi punto es que te agradezco por las letras que vienes a dejar en tu blog...
Piensas tanto como yo que me agradas aún sin conocerte.
Cuidate.

Daniela Chi dijo...

Hola, creo que esta vez nos escondimos casi al mismo tiempo, no recuerdo si te avisé que me mudé aquí, creo haberlo hecho, o si no me alegra que dieras con el sitio.

Di de baja mi metroflog pero supongo eso ya lo notaste también.

¿Sigues escribiendo en algún sitio?.

Gracias a ti, por leerme. Yo también estoy aquí, o al menos a cachos.

Anónimo dijo...

Hubo algún problema con el metro (o eso supongo) que ya no me dejaba iniciar sesión ni crear otra cuenta. Después vinieron tiempos de "crisis" y termine en censura.
Te encontré después de haber recordé que te tenía en Google, y entonces regresaron tus letras a mi mundo para recordarme quién soy, (la mujer del fleco chueco que se queja y ahoga sus penas en letras). Por el momento no escribo en algún sitio en la red, ando algo ocupada para permitirme tiempo en eso.
¡No pierdas los pedazos!