Tiempo pasa, siempre pasa.

Desde que llegué a aquí todo ha cambiado, el sol entra por la derecha y no de frente, la luna ya no aparece en mi ventana, el suelo dejo de ser gris por transformarse en crema. suelo crema y paredes crema. Aquí todo es siempre término medio, siempre hay ruido en el silencio y algo de luz en medio de la oscuridad; por otra parte, siempre todo es medio oscuro sin importar cuántas lámparas tenga encendidas y siempre todo es amarillo, nunca azul, nunca blanco, el aire sabe a más calor aunque yo tenga ahora siempre más frío.

Nadie come ya nunca en la mesa y yo me aparto, ellos se hacen más amigos de la caja "boba-chupa cerebros" y yo en un mes cumpliré un año sin ver televisión; creo que todo está siempre en constante cambio, mi cabello ya no es largo ni lacio, ahora duermo del otro lado de mi cama y hace mucho que no duermo en el piso; leo más y corro más, ya cumplí un año corriendo y no quiero parar.

Todo la gente se ha quedado callada y paso de leer a vivos a leer a fantasmas, también yo he callado más y tengo ansias de escalar una montaña, golpear un costal o aunque sea solo seguir corriendo. Me alejo de las obsesiones por que ellas crecen en mi interior; y me voy de las personas, ya no existo, ya no tengo voz.

He dejado de cantar lo he cambiado por el pavimento; las sombras aparecen más pero los ecos se censuran. De pronto anhelo todo lo de antes, la "yo" de antes y mi caja de 1m x 1m donde esconderme cada tanto. Extraño la yo que escribía y solo escribía por escribir. Recuerdo que empecé a escribir cómo un testigo de quién era de qué era en ese momento, en cada momento, de cómo muto y me altero y terminó siendo ahora todo esto.

Antes de aquí aun había un sitio de escape, un poco de armonía aunque todo fuere guerra, y yo hablaba, siempre decía algo, ahora todo me carcome más y más.



Antes era techo ahora me siento siempre piso.

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