Delirios de un ciego que aun puede ver

Ya no hay túneles ni oscuros ni vacíos ahora solo hay calabozos, pozos profundos sin escaleras de escape, sin nadie que grite "¡Asciende!"; sin salidas solo entradas.



Y me resumo a censurar al mundo cuando los veo sin mirar, se vuelven sombras que se mueven densas como nubes de tormenta y lo borran todo a su paso. Pero las noches son solo luces, puntos fugaces que están ahí corroen la vista como los sisiseos de la gente corroe la mente, voces de gente que existe y que ya dejó de existir.

Camino por calles que no existen en mi mundo visible porque no puedo ver ya, el suelo podría estar aquí o en otra dimensión, quizá solo no caiga más abajo por aquellas cadenas que me sostienen hacia puntos adyacentes; pero no hay cadenas, solo gesticulaciones que remedan amor y muchas de esas preguntas de piedra en piedra.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Volviste

Daniela Chi dijo...

Nunca me fui.

Anónimo dijo...

"No porque hayas hecho enmudecer a una persona, la has convencido"

P.D. Lindo vestido

Daniela Chi dijo...

La gente enmudece a placer, se convence a si misma, aunque por otro lado el callar no significa siempre que estés de acuerdo.

Pd: Gracias, luego le diré, quizá así se ponga feliz y me deje usarlo.