Un té sin "te" pero con "me"

Llega la noche y es entonces cuando me digno a escribir a la par de una taza de té, volteo a mirarlo y me dice "Aun queda tiempo", mi falso clonazepam me envolverá entre las sábanas de este aullido de lobo nocturno, por hoy, al menos por hoy (o eso imploro).

No basta que ya no me esté bastando todo lo que incluso antes nunca sobró; los días se llenan de "tic toc" engulle garganta y me jalan hacia la parte líneal del tiempo de mi cruz Ank de el día a día. Un conejo sale de entre mi suelo me grita y me canta "es demasiado tarde" "ya es demasiado tarde, tengo prisa", a veces me pregunto si no soy yo aquel conejo con su reloj gigante en la mano o en el rostro siempre creyendo que ya es demasiado tarde para (incluso) llegar tarde.

Y hasta este punto el té va a la mitad y mis niveles de droga "legal" en el cerebro van subiendo hasta sentirse rondar las 4 o 5 de la madrugada girando en una cama ocultándose del sol que cada día se exige salir. Es negarse al correr del tiempo. Las vacaciones acaban, uno no debería estar viviendo su vida esperando los "descansos" debería de bastarme vivirla, no quiero volver a mi rutina de odiar los días y esperar los viernes y luego odiar el sábado después de despertar y ahogarme en los domingos antes del "maldito" lunes donde solo esperaré que vuelva  a ser viernes. Como dije, uno no debería esperar tomar un respiro de la vida, porque de ese modo solo se terminará ahogado.

Quizá es solo que creo que debería gustarme mas mi vida y menos la ausencia de ella.

No me gusta dormir, me gusta más no tener que despertar, despertar y embriagarme de esa sensación de poder seguir durmiendo, tocar la orilla de mi edredón con la punta de mis pies, cubrir mi cabeza, rodar y volver a dormir si me place.

Mi té acabó, eternamente amargo, es la hora de las voces, de los entes nocturnos a los que no debo pertenecer mas porque debo volver a la "vida". Mi taza  ha vuelto a su origen vacío y yo vuelvo a la cama junto a una pared que me espera, al parecer mi falso clonazepam  funcionó bien, me iré a mi otra vida, esa que inicia cuando cierro mis ojos.


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