Crónica de una despedida sin final


¿Cómo le digo que ya no se soñar?
¿Qué ya no aparece en mis sueños ni de lejos ni de cerca?
Decirle que ya no me observa.
 
 

Decir que siempre que quiero recordar volteo a mi derecha -siempre a mi derecha-
Que sigo buscando en los rincones vacíos
Y aun me recargo contra los bordes de las ventanas

 
Aun duermo en todas partes
Aun prefiero el suelo para sentarme, dormir, vivir
y le digo a la Luna que no me abandone
y abro jaulas con la llave maestra
 
Me gusta creer que no te creo
que bajo el lamento sigue siendo insostenible una derrota
y quizá sigo mintiendo, mintiéndome
con esta "mi vida en otra parte"
 
 
 
Cosas que debieron ser dichas en algún tiempo mucho antes de hoy
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 



                                                 


 
 
 




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