Lunática por la sonrisa de la luna.

Ya no soy Suu, tampoco soy Daniela, no soy ni un solo nombre porque he aprendido que los nombres al igual que todo solo atan y categorizan una existencia que va mas allá de un simple empaque/nombre. Y sin embargo estoy atada a ellas, de mis tobillos, de mi garganta y de mi voz.

Seré Daniela hasta el día de mi muerte y seré Suu hasta que deje de voltear a mirar las aves, jaulas, alas y encriptaciones de tréboles de cuatro hojas. Seré Suu hasta el último día que deje de querer abandonar todo para elegir mi libertad. Y más allá.

Porque Daniela es mi sangre, es mi cuerpo, es mi piel y mis entrañas. 
Porque Suu es mi alma, es mi ser, mi consciencia e inconsciencia. 

Porque yo no existo aquí ni en ninguna parte.
Porque yo no soy real aquí ni en ninguna parte.

Porque Daniela quiere destruir a incendios masivos cada pequeña muralla a su alrededor. Porque Daniela y Suu se funden bajo el nombre de la huida/libertad, cada quien con su propio destino final. Porque moriré siendo Daniela y Suu jamás llegará al país de las hadas.

Por eso llévame, mas allá del tiempo mi primer y último deseo.


2009 Me forjo mi jaula y tiró al vacío mi llave encantada
2009 Un conejo aparece debajo de mi cama.
2009 Mi cabello se vuelve sumamente corto.
2009 Clover aparece en mi vida y con Clover, Suu y las otras dos personas, y así cierro el ciclo de los ya existentes Kazuhiko y Oruha. 
2009 Aprendí el nombre del viento y con ello inicia el viaje hacia los nombres verdaderos de las cosas, esos que solo pueden ser pronunciados y olvidados, esos que están en todo y dentro de uno pero jamás fuera. Porque los nombres dan poder.
2009 Me nombran y me llamo Suu. 
2009 Primer trébol.
2009 Así, sin querer, me volví una compañera de viaje porque en alguna estación alguien subió a mi vagón en mi ferrocarril galáctico.

2013 Soy y ya no soy Daniela
2013 Soy y ya no soy Suu
2013 Soy y ya no soy ninguno de mis otros nombres
2013 Por primera vez me siento mas "María" que nada, ajena a mi, lejana a mi verdad de siempre y por completo rechazada de mi ser presente y pasado.
2013 Ya no soy una compañera de viaje, la otra persona bajó en la ciudad de los gatos (o quizá fui yo).
2013 Sigo en mi lata metálica, fundo mis nombres y me convierto en la que cierra los ojos. Hace mucho tiempo ya que me salí de órbita.

1 comentario:

Ambedo dijo...

Seas o no, seas quien seas, sigues siendo.
Aunque no quieras ser o aunque te mueras por ser.
Es esa lista del paso por los años lo que te lo recuerda: Eres.
Porque durante ese tiempo, te has dedicado a ser.

Yo tampoco quiero ser pero ya me resigné a ser.
Y gracias por aclarar lo de la edad :)